Centrándonos en España, el reconocimiento del síndrome postvacacional ha ganado bastante popularidad mediática y social en las últimas décadas. En particular, es frecuente verlo mencionado en encuestas laborales, artículos divulgativos y literatura académica.
La expectación que genera este fenómeno en nuestro país ha dado pie a múltiples estadísticas. De ellas resulta que el número de personas que lo padecen ha ido in crescendo en los últimos años. Así, de afectar al 8% de los españoles en 2005, ha pasado a padecerlo el 40% de los trabajadores en 2025, según sendas estadísticas de USP CEU y SEMFYC.
La cultura laboral española crea el caldo de cultivo ideal para que este síndrome postvacacional se manifieste de manera frecuente y notable en la población laboral. Los largos periodos vacacionales, las jornadas laborales extensas y una insatisfacción laboral que afecta a 70% de los españoles serían sus principales detonantes.