El plazo que fije el decreto será el mismo para todos. El que necesitas tú depende de cinco variables, y esta es la lectura por perfil.
Un solo centro, un convenio, horario fijo de oficina
Seis a ocho semanas. Es el único perfil para el que veinte días no sería del todo descabellado, siempre que ya tengas un sistema elegido. Sin comité, sin turnos y con un solo calendario, el trabajo se concentra en configurar y formar. Empieza por el método de fichaje y déjate una semana para el primer cierre de nómina.
Industria multisede con turnos rotativos y convenio provincial
Dieciocho a veintidós semanas. Es el perfil del caso de arriba y el más expuesto: varios convenios concurrentes, reglas de descanso distintas por provincia y mandos intermedios que gestionan el cuadrante a diario. Prioriza la fase de reglas de convenio por encima de todo lo demás, y no arranques el despliegue sin un piloto en el centro más complejo. La página del sector industrial recoge cómo se aborda.
Retail u hostelería con cuadrantes semanales y alta rotación
Catorce a veinte semanas. Aquí el problema no es la complejidad del convenio, es el volumen de cambios: cuadrantes que se rehacen cada semana y personal nuevo entrando constantemente. La adaptación pasa menos por la configuración y más por la adopción, así que carga el calendario del lado de la formación de encargados y de la planificación de turnos.
Plantilla desplazada o teletrabajo mayoritario
Doce a catorce semanas. El método de fichaje se convierte en la decisión central, porque no hay terminal físico donde apoyarse y la protección de datos pesa más. Añade tiempo a la fase 3 y resta a la 5. El tiempo de trabajo efectivo y el control del límite de horas extraordinarias son los dos puntos que más se cuestionan en este perfil.
Multinacional con matriz fuera de España
Veinte a treinta semanas. La complejidad añadida no es española: es conseguir que la norma local encaje en un sistema corporativo que no se diseñó para el artículo 34.9. Cuenta con un ciclo extra de validación con la matriz y resuelve pronto quién decide sobre la configuración local. Es el escenario que aborda la gestión multisede y multiconvenio.