Turnos rotatorios, cambios de última hora, jornadas que se alargan más de lo previsto y contratos de un solo día son solo algunas de las características que hacen que la planificación de la jornada laboral sea todo un reto.
La adaptabilidad y la flexibilidad son esenciales para el funcionamiento diario del sector. Por lo tanto, garantizar el cumplimiento de la Ley de Registro de Jornada Laboral en España en el canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías) parece casi imposible en muchas ocasiones. Algunas de las razones que subyacen detrás de esta dificultad son:
- Los flujos de trabajo son irregulares y cambian a diario.
- Los convenios colectivos no siempre ofrecen soluciones eficaces a la hora de adaptar los contratos de trabajo a los horarios propios de la hostelería.
- Hay una gran diversidad de contratos: fijos, temporales, extras por evento, etc.
- La necesidad de trabajar más o menos horas está condicionada por factores externos e incontrolables.
- La jornada de los hosteleros debe coordinarse con los horarios de terceros, como los transportistas y proveedores.
- Todavía hay muchos hosteleros que siguen apegándose a sistemas de control horario desfasados, que no se adaptan a la flexibilidad característica del sector.